Señor, Dios nuestro,
¡Qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!
Tu me has creado con sabiduría y amor;
En lo secreto del vientre de mi madre
Me has ido tejiendo con sabiduría.
Me has dado la capacidad de dirigirme a Ti,
De ser tu interlocutor en el amor;
Has soplado sobre mi tu Santo Espíritu
- el Espíritu que aleteaba sobre las aguas –
a fin de que algo de lo más íntimo de tu ser
viviera en mi y me uniera a Ti.
Hoy descubro que soy un ser único,
Que soy una unidad – como Tu –
En diversidad de dimensiones
Y que todas las dimensiones de mi persona
Se entrelazan, se alimentan y dependen, una de la otra,
Para hacerme una persona plena.
Quiero, Señor,
Explorar mi dimensión espiritual,
Aquella que me pone en contacto con
Con
Quiero caminar hacia el encuentro,
Hacia en centro mismo de mi ser
Donde secretamente solo moras.
Porque sé que mi corazón es tu Corazón
Y que lo más íntimo y verdadero de mí eres Tu mismo;
Porque sé que para hallarte necesito
Hallarme a mi mismo.
Te bendigo en este momento
En el que me sé capaz de encontrarte y encontrarme;
Caminemos juntos, Señor,
Por esta senda (quizá inexplorada)
Que me conduce a mí y, así, me conduce a Ti.
Amén



