Presentación 

 

San Ignacio de Loyola, el genial autor de los Ejercicios Espirituales, nos dio la idea para presentar este material por semanas, cada una de ellas estará dedicada a trabajar un aspecto concreto de nuestra vida y nuestra historia, siempre a la luz de la Palabra, de nuestra Tradición religiosa y, sobre todo, de la persona y la obra de Jesús de Nazaret, nuestro Maestro.

 
En cada semana te ofrecemos un punto de trabajo, te pedimos alguna tarea, te damos pistas para la reflexión y para tu oración personal.

 

Las semanas no necesariamente son cronológicas, es decir, puedes trabajar dos puntos en siete días y no pasa nada, pero como necesitas darte tiempo y espacio para tocar tu vida, nos parece apresurado querer acabar el material en menos de dos semanas.

 
Aun así, el material es tuyo y puedes usarlo como te acomode.

 

Para comenzar 

 

 Teniendo en cuenta que vas a trabajar sobre tu vida y tu historia, te pedimos hacer un espacio en tu día para estar un poco a solas, si puedes en un lugar tranquilo. Esto facilitará que entres en ti y bucees en tu vida.

  

Sabemos que no siempre es fácil estar a solas o salir al campo para pensar. En caso de que no puedas hacerlo, busca la hora del día en que más calma puedas tener, a lo mejor media hora antes de que todo mundo se levante en la mañana, o la media hora siguiente a la comida, o de plano desvelarte un rato.

 

Como sea, el ambiente de silencio y calma puede favorecer tu trabajo, pero no pienses que solo los que se pueden alejar “del mundo” son a quienes Dios puede tocar ¡para nada¡ Si puedes trabajar el material incluso en el camión, en el metro o en medio del mitin político. Busca y encuentra tu espacio y tu forma de trabajo.

 

Lo siguiente es la fidelidad (no hablamos de la fidelidad de pareja) al trabajo. A la hora que decidas hacerlo, el día que decidas hacerlo, pero HACERLO, porque luego es bien fácil dejarlo a un lado, abrir el proceso y no acabarlo. Ojo con esto, si lo empiezas haz lo posible (y casi hasta lo imposible) para terminarlo, al fin que nada tienes que perder y quizá sí tienes mucho que ganar.

 

Te sugerimos preparar un cuaderno de notas, puede ayudarte mucho ir registrando lo que piensas, lo que sientes y lo que te va moviendo a lo largo del trabajo. En ese cuaderno podrás anotar las tareas que te vamos pidiendo y, si en algún momento quisieras ir trabajando tu relación con Dios más a fondo, las notas son muy importantes, son la historia de tu vida con Él.

 

Si conoces alguna persona (sacerdote, religiosa, etc.) que sepas que es abierta y en la que confíes, puedes pedirle una entrevista y contarle lo que estás haciendo, lo que vas trabajando y lo que te va moviendo.

 

Un acompañante espiritual es una gran herramienta de ayuda, porque nos puede ir confrontando, cuestionando y animando. Con esto podrás evitar los engaños en los que muy fácilmente caemos para justificarnos o para auto rechazarnos. En la Comunidad te ofrecemos el acompañamiento “virtual” vía mail, en caso de que quisieras usarlo.

 

Los materiales anexos que te sugerimos (cantos, reflexiones, etc.) que no vengan incluidos en este material los puedes bajar directamente de la página web de la Comunidad. Busca la liga a “Retiro de Reconciliación”, ahí iremos poniendo lo que pensamos te puede servir.

 

Tu decidirás el tiempo que le dediques a cada semana. Ojalá pudieras trabajar por lo menos quince minutos al día (medio hora sería ideal) pues estos ejercicios requieren un mínimo de preparación, un tiempo mínimo para reflexionar o escribir y un tiempo para cerrar.

 

Al parecer estamos listos para comenzar el trabajo.

 

 Oración para antes de comenzar (oraciondiaria)

Punto 1: Lo que creo y lo que hago

Punto 2: Soy un proceso

Punto 3:Soy una Maravilla

Punto 4: Soy mi cuerpo

Punto 5: Soy capaz de sentir placer

Punto 6: Soy mi sexualidad, mi sexo y mi orientación sexual