Amig@:
Seguimos reflexionando sobre Dios y la espiritualidad.
- Las ideas sobre Dios en nuestra historia
En todas las culturas existen personas místicas que traducen su experiencia de Dios en lenguaje e ideas humanas propias de su tiempo y de su cultura, por eso encontramos diversidad en las ideas o imágenes de Dios. Por ejemplo:
Hemos venerado los fenómenos naturales como manifestaciones de un Poder Superior, Gran Espíritu.
Al lado de la veneración a los fenómenos naturales, encontramos la veneración de ciertos animales ligados al grupo por medio de parentescos sin parentesco real: el Abuelo Oso, el Padre Bisonte, la Madre Araña...
Hallamos también la veneración a la Gran Madre, la Diosa Mujer que pare y alimenta a la creación entera. Esta Diosa se expresaba como estrechamente relacionada a los ciclos de la vida: el nacimiento, el crecimiento, la reproducción y la muerte. La mujer era considerada como encarnación de los poderes de la Diosa.
Captando la presencia del Mysterio en las muchas actividades humanas, la hemos dado rostros diversos para experimentarlo cercano. Así nació el politeísmo, los dioses y diosas que cuidan de la lluvia, de la fertilidad, de la cacería, de la tribu...
Ante la sexualidad, se comprendió que debían existir dioses y diosas que fueran pareja (hierogamia), creadores de la vida que comparten con el ser humano su poder generador.
Al afianzarse el varón como dominador, en muchas culturas los rostros femeninos de las diosas consortes fueron minimizados para luego ser olvidados a favor de dioses varones, guerreros, sanguinarios y dominantes. Estos dioses varones podían tener esposas divinas o humanas, pero siempre de segunda categoría a ellos. Algunos dioses varones fueron concebidos como célibes, capaces de engendrar la vida por sí mismos, sin la participación del elemento femenino.
De ahí, siempre en relación a la idea de supremacía del varón, surgió la idea de un Dios varón, único y todopoderoso, engendrador y creador, sustentador de la vida y controlador de la muerte.. nació el monoteísmo estricto. En este lugar es donde nos encontramos la idea judía, cristiana y musulmana de Dios (Jehová, Yahvé, Alá, Trinidad)
- Riquezas y limitación de estas ideas sobre Dios
Tomemos un ejemplo, el que más o menos conozco: el Dios de la Biblia.
Los antepasados del pueblo judío fueron nómadas y pastores reunidos en tribus bajo la sombra omnipresente del jefe. Esta realidad cultural marcó su comprensión de Dios y sus posteriores manifestaciones religiosas por lo que, al interpretarlo desde sus categorías culturales, los judíos adoraron un Dios varón, con características propias de los varones judíos: será entendido como cruel, sanguinario, justiciero, guerrero, dominador, misógino y xenófobo.
Encontraremos igualmente imágenes de Dios como el Sebaoth, el dueño de ejércitos que motiva el alzamiento guerrero: Al oír Saúl aquello, el espíritu de Dios se apoderó de él y se llenó Saúl de furia... al día siguiente, Saúl organizó su ejército.[1]
Posteriormente, la comprensión y presentación de Dios irá adquiriendo tonalidades diversas. Con los Profetas, Dios será el esposo que anhela enamorar de nuevo a su mujer; el Dios compasivo que no ejerce violencia, sino sólo perdón: Dios nos quiere tanto que, a pesar de nuestros pecados, es incapaz de castigarnos. Es incapaz, justamente por la razón contraria a los criterios y expectativas normales: “porque soy Dios y no hombre”; es decir, por su grandeza, que no aplasta, por su gloria, que no avasalla.
Al mismo tiempo, Dios será comprendido en términos de Alianza, es decir, como el garante último de los derechos de los pobres y marginados: Dios no necesita de nada para sí; por eso, porque todo es suyo, lo comparte con quien lo necesita, particularmente con el pobre. Se llega aquí a identificar los derechos de Dios y los del pobre.[2]
En la corriente sapiencial, Dios será comprendido como el providente, quien sostiene su creación en la existencia: El cielo proclama la gloria de Dios; de su obra creadora nos habla la bóveda celeste. Los días se lo cuentan entre sí; las noches hacen correr su voz.[3]
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Como puedes ver, en la misma Biblia, encontramos imágenes o ideas sobre Dios diversas y a veces contrapuestas. Algunas imágenes o ideas se superaron con el tiempo y cayeron en el olvido (como la idea de que Dios era uno más de entre los muchos dioses) en otros casos, las ideas sobre Dios convivieron al mismo tiempo, en diversos sectores de la población.
Cuando un grupo específico se hacía del poder, imponía a los demás su idea de Dios. Lo mismo pasa ahora cuando comprobamos que hay ideas de Dios diversas y aun contrarias dentro de la misma iglesia cristiana. Y claro que se da también el fenómeno de que el grupo en el poder trata de imponer su idea de Dios a los demás como si se tratara de la única idea válida, de la verdadera, de la que no tiene errores.
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Aquí le dejamos. La próxima vez hablaremos de la validez de la diversidad de imágenes y de los criterios para valorarlas. Gracias por tu lectura.
José Álvaro Olvera I.
Comunidad Católica Vino Nuevo


