Oración previa

 

P e n s a n d o    u n    p o c o

 

Los cristianos afirmamos que la esencia de Dios es el amor, es decir, que es ser más profundo, la naturaleza más íntima de Dios es el amor. Siendo más claros, aquello que hace que Dios sea Dios es el amor, como nos recuerda uno de nuestros santos:

 

¿Por qué quema el fuego, y alumbra el sol, y refresca el agua y cada cosa hace según su naturaleza? Y si me dice: “Porque el fuego es fuego, por eso quema”, así le digo que porque Dios es Dios, por eso ama libremente y hace misericordia. (san Juan de Ávila)

 

Y se trata de un amor gratuito, por eso no depende su amor de que nosotros lo merezcamos, que seamos buenos o que cumplamos fielmente con los mandatos de nuestra religión, sino que depende únicamente de que Dios es bueno y que ha decidido amarnos y salvarnos, cosa que bien supo Lutero cuando afirmaba que, tratándose de la salvación amorosa de Dios, no era cuestión de obras, sino de confianza y entrega (que eso es la fe)

 

Fieles al espíritu de Jesús, vemos que el amor de Dios no tiene que ver con merecimientos, sino con gratuidad, por eso Papá se acerca a las personas que menos lo merecen, a quienes pareciera que no debería acercarse, y lo hace simple y llanamente porque le da su divina gana, porque solo en ese modo de acercase es como muestra la verdad de su nombre de Papá.

 

Bien captó esto la Madre Teresa de Calcuta cuando dijo: Nada de lo que hagas puede hacer que Dios te ame menos. Nada de lo que hagas puede hacer que Dios te ame más.

 

 
E j e r c i c i o

Anota en tu cuaderno lo que te inspira este punto de reflexión.

Ora a Dios lo que te hace sentir este punto.